Con más de 20 mil millones de dólares anuales las remesas directas se han convertido en la segunda fuente de ingresos del país.
Por ahora se destinan principalmente al consumo pero representan una oportunidad para potenciar el desarrollo en el campo creando fuentes de riqueza y empleo, mediante la inversión en negocios propiedad de los migrantes y sus familias.
Por otro lado, en EEUU el consumo influido por el gusto de “lo mexicano” (mercado de la nostalgia) anualmente rebasa los 24 mil millones de dólares, solo en alimentos (2007, NAFIN), lo que representa una buena oportunidad para hacer negocio con productos hechos en el campo Mexicano.